Hagamos un experimento mental: pensemos en un jardín. En él hay diversas plantas: geranios, rosas, poncianas, pastos de diferente forma y tamaño, en fin: lo que se quiera. Ahora bien, ¿cómo agrupas a cada planta? El menos observador, por comodidad, las pondrá todas en un mismo saco y dirá "todas son plantas". Bien.
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| Un bonito jardín con muchos geranios diferentes. ¿O son todos iguales? Fuente: Infojardin.com |
| "Pues, para mí, todos son iguales". Fuente: Infojardin.com |
Si elegiste la primera opción, eres un lumper: un "juntador" o "agrupador". Si prefieres reconocer cada diferencia como válida, eres un "splitter": un "divisor" o "desglosador".
| Un diagrama para entender mejor si no lo entendiste antes. Fuente: John V. Wylie |
Este es un problema grande, que desata pasiones encontradas. Y no solo en la botánica: a mí me enseñaron que el género Canis contenía, entre otras especies, al perro, Canis familiaris, y al lobo gris, Canis lupus. Pero perros y lobos no son tan diferentes como parecen: todos los lobos y todos los perros son mutuamente fértiles, producen descendencia fértil, tienen la misma cantidad de cromosomas, tienen sistemas de comunicación y estructuras sociales similares... Nada que indique que no debieran ser unidos en una sola especie: C. lupus. Pero de todos modos, son bastante diferentes: los perros ladran mucho y aúllan poco, y los lobos hacen lo contrario; los perros son innatamente más dóciles que los lobos, y la diversidad de razas entre perros es incomparable con los pocos (relativamente) tipos de lobos salvajes que hay. La solución elegante es reducir la especie de los perros a subespecie de lobo. Hay descritas alrededor de 40 subespecies de lobos.
En plantas no es tan sencillo: los vegetales son mucho más plásticos que los animales en lo que respecta a morfología e hibridación, por lo que la especie de uno es el género de otro. Y más aun, hay plantas que son extremadamente variables, pero conforman una sola especie; mientras que hay poblaciones indistinguibles entre sí morfológicamente, pero que se encuentran tan genéticamente diferenciadas que no se pueden considerar de la misma especie: son las llamadas criptoespecies.
Como prueba, haz el siguiente ejercicio: sin leer el texto, mira las imágenes de este artículo (haciendo click en el enlace), y piensa si son especies distintas. Pese a ser tan diferentes, todas son la misma especie. Ahora, sorpréndete más y ve a este enlace y date cuenta de que, pese a variar de forma casi continua, cada una representa especies distintas, incluso a diferentes géneros.
Ahora, la declaración personal: me considero un lumper. Es preferible tener taxones grandes y diversos que desmenuzar un grupo natural y decir que son muchas especies.
Pero, ¿qué es especie? ¿Qué es un grupo natural? Ah, eso es motivo de otra publicación.




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